
MARIBEL HASTINGS
WASHINGTON, DC -– Llámele como quiera: caos, desmadre, despelote, revolú, quilombo, follón, pero lo que está claro es que el ascenso republicano al poder no ha sido tan simple como muchos anticipaban y la guerra civil que libra ese partido por su esencia y su futuro es un espectáculo a la vista de todos.